Reducir – Reusar – Reciclar – Recuperar
La industria del plástico de Chile está plenamente conciente de sus responsabilidad en el desarrollo de Chile y del mundo. Por esto, estamos haciendo nuestro máximos esfuerzos para Reducir, Reusar, Reciclar y Recuperar.
Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos la ayuda de todos.
Por esta razón es que hemos creado este programa, con la colaboración de la Asociación Inglesa de Plásticos, la British Plastics Federation. En esta sección queremos crear un espacio abierto a toda la comunidad para intercambiar ideas y sugerencias que nos permitan mejorar nuestro mundo.
Reducir
Nuestro compromiso y desafío es usar cada vez menos recursos en la fabricación de plásticos. Como todos en el mundo, la Industria del Plástico quiere lograr productos más delgados, ligeros y resistentes. Finalmente todo se reduce a menores consumos de combustibles y menores desechos de de plásticos cuando el envase es descartado.
Los hechos demuestran que los plásticos permiten ahorrar peso y combustibles en nuestros medios de transporte diarios. El consumo de petróleo ha caído desde que se comenzó a usar componentes plásticos en los automóviles. El uso de estos componentes en automóviles ha pasado de un 3% a un 11% en los últimos 15 años, lo que se tradujo en una disminución del consumo de combustible de un 14%.
De la misma manera, los plásticos en tanto en el transporte terrestre como aéreo permiten ahorrar más combustible que el necesario para producir estos mismos materiales. Por ejemplo, mas de una quinta parte del Airbus A380 tiene componentes de fibra de carbono plásticas, lo que le permite ahorrar un 15% de consumo de combustible.
Un consumidor promedio utiliza más combustible al conducir hacia el supermercado que todo el combustible usado para fabricar todos los envases y embalajes que utilizan los productos que compra.
Los plásticos permiten efectivamente ahorrar combustibles debido a una de sus principales virtudes: su poco peso y durabilidad. Además los plásticos están hechos en base a derivados de la refinación de crudo y son solo el equivalente al 4% del total de crudo y gas que se extrae anualmente en el mundo.
Otra de las formas en que el plástico ayuda es mediante la reducción de basura, particularmente basura alimenticia. Por ejemplo un pepino envuelto en film plástico puede permanecer fresco hasta por dos semanas en vez de un par de días sin esta protección. El desperdicio de uvas se reduce a la mitad gracias a su embalaje plástico. Y en el caso de las papas, menos del 1% se pierde gracias a su embalaje plástico. Hoy en día, una ensalada envuelta en plástico puede durar hasta 10 días.
Tenemos que enfrentar el hecho que en la sociedad moderna, las personas ya no compran sus alimentos diariamente en una tienda. Los miembros de una familia frecuentemente comen separadamente y a horarios distintos. En 1930 una comida promedio duraba dos horas y media en preparar y cocinarse; hoy toma una fracción de eso. Es interesante notar que el gasto promedio de una familia en alimentación en los países desarrollados ha caído de un 26% en 1960 cuando aparecieron los plásticos a un 15% hoy en día.
Es difícil ver como mantendríamos nuestra comida fresca sin innovaciones como los contenedores para alimentos delicados, las tapas de las cajas de leche, los envases para los sándwich, envases al vacío para las carnes o el café, envases para aptos para calentar comida en microondas, envases con sellos de seguridad para medicamentos, o una simple caja de leche.
En los últimos 20 años el peso de una botella plástica de gaseosa ha bajado en un 30% promedio, así como el de un bidón de detergente lo ha hecho en un 65%. En promedio, el peso de los envases y embalajes ha bajado un 28% en este período. La industria ha jugado un papel importante en esta reducción. Por ejemplo, en el caso de las bolsas, estas son hoy en día un 70% más livianas y delgadas de lo que eran en 1980.
Reusar
El plástico nos permite reusar muchos de los productos y materiales que usamos a diario, a través de tambores de almacenamiento, cajones y pallets. Los cajones reusables por ejemplo, permiten reducir considerablemente el uso de embalajes de un solo uso, al tener una vida útil que alcanza en algunos casos a los 25 años o más. Además son, al final de su vida útil, 100% reciclables y permiten fabricar con ellos nuevos cajones.
Reciclar
Asipla apoya fuertemente el reciclaje de muchos de los productos de la industria.
Aunque existe la percepción de que actualmente los plásticos no se reciclan ni reusan, en Chile existe una larga y exitosa experiencia de operaciones de reciclaje de plásticos. Por ejemplo actualmente se reciclan toneladas de plásticos al año incluyendo toneladas de botellas las que se transforman en múltiples productos .
Dentro de estos productos podemos mencionar, bolsas, Films y membranas impermeables, basureros e incluso fibras textiles. Incluso hoy se puede usar material reciclado para la fabricación de envases de alimentos y botellas para gaseosas, además de las bolsas plásticas reciclables que reducen ostensiblemente el impacto de éstas en el medio ambiente.
Recuperar
Es un hecho que muchos productos no son reciclables debido a algunos factores como la presencia de tintas, su bajo peso, el hecho de ser compuestos por diversos materiales que no son compatibles entre si, o restos de los productos que contenían – algunos tipos de restos orgánicos, aceites o químicos. Por lo tanto no es viable ni saludable intentar reciclar algunos de los plásticos que usamos a diario.
El plástico tiene sin embargo más capacidad calorífica que el carbón o la madera, por lo que es una ironía que usemos carbón para generar energía y botemos los plásticos. Por lo tanto cuando no es posible reusar o reciclar el plástico, usarlo como fuente de energía es un cuarta opción totalmente válida. Esta es una enorme fuente de energía desperdiciada actualmente.
Si analizamos la composición de la basura doméstica – la que es sólo una pequeña proporción de la basura total – el plástico constituye solo un apequeña
fracción: film plástico 3% y otros plásticos más densos 4%. En comparación, los desechos de alimentos son el 17%.
Con una sola botella de plástico adecuadamente procesada en una planta moderna de energía se puede generar suficiente energía para mantener una ampolleta de 60 watts encendida por una hora y media. Esto ya es una realidad en algunos países de Europa.
Las energías generadas a partir de desechos han demostrado en Europa ser viables tanto como fuente primaria de energía así como reemplazo de otros combustibles fósiles. Además reducen la generación de CO2 y Metano así como se reduce además el volumen que se envía a rellenos sanitarios.
Por ejemplo en la ciudad sueca de Malmö, la energía generada a partir de desechos es suficiente para proveer de energía a la ciudad por 11 de los 12 meses del año.
Por lo tanto no deberíamos ser temer a considerar estos métodos de generación de energía mediante el uso de desechos. En el caso del Reino Unido, este método de generación se va triplicar de aquí al año 2020.





