Historia

Nuestra historia

Hace ya más de 50 años, un grupo de visionarios empresarios relacionadas a la manufactura de productos plásticos de Chile decidió unirse, con el fin de aportar al fortalecimiento y desarrollo de la industria, además de contribuir al bienestar nacional y la protección de las actividades comunes. De esta forma, un 6 de septiembre de 1954 nace la Asociación Gremial de Industriales del Plástico, ASIPLA.

En la actualidad, ASIPLA cuenta con más 90 empresas del rubro asociadas, incorporando a transformadores, convertidores, proveedores de maquinarias, insumos y servicios.

Formación y evolución

En la década de los ’40- ’50, existía la imperiosa necesidad de disponer de una asociación que representara los intereses de la industria del plástico y combatiera, además, los problemas de abastecimiento de materias primas, permitiendo el desarrollo competitivo y responsable del mercado en Chile.

Los industriales del plástico debieron hacer frente común a las dificultades de la obtención de cuotas y permisos de importaciones de resinas y el estanco impuesto por el gobierno del General Carlos Ibáñez del Campo. Existía un ente de administración estatal llamado CONDECOR, que autorizaba todas las importaciones de materias primas y no permitía el normal desarrollo del sector.

Rafael Valentino, un empresario italiano del plástico que llegó en 1948 a nuestro país para fundar la empresa Productos Plásticos del Pacífico S.A., el 5 de marzo de 1949, manifestó su disconformidad en las oficinas del CONDECOR y fue un funcionario de este mismo organismo quien le dio la idea de crear un gremio, para terminar con la burocracia existente y exigir sus demandas.

Los socios fundadores fueron Marcos Aviñó, Juan Betinyani, Carlos Braun, Andrés Feliú, Rolando Haddad, Fadul Mehech, Enrique y Ricardo Reifschneider, Jaime Said, Eugenio y Armin Schwartz, Rafael Valentino y Arturo Cruzat, quienes se unieron para dar vida a ASIPLA, la Asociación Gremial de Industriales del Plástico de Chile.

El químico farmacéutico, Marcos Aviñó, fue elegido primer presidente de ASIPLA. Asimismo, se designó una comisión, presidida por Gerónimo Zunino, encargada de redactar los estatutos y dar la estructura institucional necesaria.

“Representar y defender la industria chilena de los plásticos, fomentar la producción en orden al servicio de los intereses colectivos y al progreso individual de los afiliados, promover la producción de materias primas para la industria del plástico y facilidades de importación mientras no haya producción suficiente en cantidad y en calidad dentro del país”, escribían sus primeros párrafos.

El primer directorio de ASIPLA se embarcó en una importante tarea de acción educativa y de difusión – puesto que muchos empresarios pensaban que el plástico era limitado y de poca proyección, orientado únicamente a la fabricación de peinetas y juguetes-, que comenzó en 1955 en el Palacio de Bellas Artes. Allí, junto al Presidente Carlos Ibáñez del Campo, el gremio participó de su primera exposición industrial.

En los años ’30, la industria del plástico en Chile se caracterizó por el uso de la backelita, un duroplástico termoestable que permitía la fabricación de productos industriales como interruptores, perillas, gabinetes de radio, artículos de escritorio e incluso juguetes, gracias a su gran resistencia a las distintas condiciones ambientales. Esta materia prima fue traída a nuestro país por Armin Schwartz, uno de los fundadores de ASIPLA, originario de Transilvania (Rumania), quien fundó la fábrica Schwartz, hermanos y Friedler (SHYF).

Esta empresa comenzó manufacturando interruptores de luz y enchufes, para luego hacer productos de mayor complejidad, como los primeros gabinetes de radio fabricados en Chile, además del teléfono negro con disco para marcar y algunos elementos de menaje.

Otro de los pioneros en la industria del plástico fue Burgoplast, empresa creada el 30 de noviembre de 1950 por el empresario Gastón Burgos, quien comenzó trabajando en la casa de su padre.

Por esos años, el mercado del plástico lo componían tres importantes empresas: Shyf, Termokohn y Reifschneider.

Prácticamente al mismo tiempo, se construía la Planta de la Industria Manufacturera de Telas Plásticas y Latex S.A., iniciando sus actividades en abril de 1949, con la primera planta de artículos calandrados de PVC rígido y plastificado, y una planta de artículos de latex por inmersión, lo que representó para la época una importante inversión para este creciente sector industrial.

Más adelante se incorporó la melanina como material, fabricando paneles y cubiertas para cuya elaboración se utilizaron prensas de gran superficie y potencia. Posteriormente la industria del plástico tuvo un importante proceso de expansión debido al desarrollo de los termoplásticos y las máquinas de inyección, extrusión y soplado, que permitieron la producción de grandes volúmenes de todo tipo de artículos de uso industrial para la construcción, envases, electrónica, telefonía, agricultura, minería, línea blanca, juguetes y otros de uso doméstico.

De vital importancia para el desarrollo del sector fue la creación de la Planta de Polietileno de Baja Densidad en Talcahuano, patrocinada por el entonces Presidente Eduardo Frei Montalva junto a Raúl Sáez y Germán Picó Cañas.

En septiembre de 1969, Chile fue invitado a participar de una convención en Sao Paulo, Brasil, con el fin de formar la Asociación Latinoamericana de Industriales del Plástico, ALIPLAST. Dicha convención fue presidida por el industrial brasileño Dilson Funaro, presidente de la época de la Asociación de Industriales del Plástico de Brasil, ABIPLAST. Chile ocupó la vicepresidencia de esta organización.

En los años 70, en tanto, la situación cambió y numerosas empresas cerraron debido a la crisis económica por la cual atravesaba el país. En este escenario, ASIPLA toma un rol importante en defensa de las empresas del rubro, amenazadas por la actitud del Gobierno y el desorden general que caracterizó ese periodo. Asimismo, decide participar activamente en FISA ’73, con una importante muestra de la oferta de maquinaria y variedad de productos.

Siempre bajo la presidencia de Andrés Feliú, ASIPLA realiza la “Primera Convención de Industriales del Plástico”, organizada por Gerónimo Zunino, y por primera vez los industriales del plástico se reúnen para analizar los problemas que afectaban al sector.

En la década de los ‘80, ASIPLA dedicó un gran esfuerzo en reforzar su estructura financiera, la cual se había visto perjudicada por la crisis económica que afectó seriamente al país en los años 1982 y 1983. El sector evidenció un fuerte crecimiento industrial, con tasas de entre 10% y 20% anual, permitiendo que la mayoría de las empresas consolidaran su posición en el mercado.