Publicado en Diario Estrategia 23/04/2010
—¿Qué le parecen las medidas del gobierno para las Pymes?
—Vienen a dar una respuesta satisfactoria y oportuna a la pequeña y mediana empresa. En forma especial la definición y ampliación del fondo de garantía, además de potenciar a la Corfo y BancoEstado, permitirá desindexar a los empresarios de la banca comercial con quienes no se logró nunca destrabar la generación efectiva de recursos para las Pymes, mientras que el compromiso a través de ChilePaga es fundamental para dar oportunidad real de oferta a las Pymes que no tienen el capital suficiente para soportar un plazo de más de 90 días en la recaudación.
—¿Agregaría algún otro punto al plan?
—Por un lado, está el impuesto de timbres y estampillas que encarece los créditos. Este es un impulso inicial, pero después de un tiempo las empresas tendrán un crecimiento y buscarán acceder a créditos de capital de trabajo. También en lo laboral estas empresas en expansión tendrán que afrontar una legislación laboral pensada para grandes compañías, con muy poca flexibilidad en el manejo de los turnos de trabajo, indemnizaciones y otras obligaciones que a los empresarios menores les complicará su desarrollo integral.
—¿Piensa que la iniciativa activará la creación de empleos en el sector?
—Yo pienso que es necesaria la capacitación efectiva de los empresarios y prepararlos para la nueva realidad que el gobierno quiere de ellos. Si se espera la generación de 800.000 nuevos puestos de trabajo con este plan, hay que formar una base sólida de empresarios.






El aporte de nuestras empresas continúa llegando a las zonas de mayor catástrofe tras el terremoto, desde la entrega de productos de primera urgencia como bidones para el agua o plásticos para protegerse de la lluvia, hasta elementos de uso corriente, pero no menos importantes, para familias que lo perdieron todo tras el tsunami.
La primera urgencia fue la protección frente a las primeras lluvias, y construir techos para cientos de familias, poco a poco se van solucionando las primeras necesidades, sin embargo luego es importante intentar continuar con algo de normalidad la vida cotidiana.
Fuentes que sirven para lavar ropa; jarros y bidones que almacenan agua, vasos que bien resisten un café caliente. Más que nunca, los productos plásticos demuestran su utilidad, desde su fácil manejo y almacenaje, ofrecen múltiples usos, que bien han sabido darles estas familias, que agracen con cada uno de estos gestos, la solidaridad de los chilenos.